Uno.

¿Cuántos años hace que no te escribo?

A ti que me has sostenido con una sola mano,

que has sido de media vida mía testigo,

y puedes dar fe de cada paso caminado.

Tú que has sido en la batalla mi estandarte.

Y yo que no me enorgullezco de lo que viene dado,

que nunca besé una bandera y jamás seré soldado,

bajaría hasta las mismas trincheras a buscarte.

Ya no puedo desear correspondencia de vuelta.

Con las manos juntas y mirando al cielo,

solo puedo desear una señal en mi puerta,

que me ayude a perseverar en lo que quiero.

Así que hoy, por favor, no apagues las luces.

Mantenme en alerta y líbrame de los neones.

Acércame a dónde los impulsos se reducen.

Llévame al lugar dónde nos encontramos entonces.

Solo espero no estar hablando solo.

Espero no estar hablando solo.

Solo espero que tú me esperes,

y espero salir del lodo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: